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Cómo manejar la tristeza y evitar la depresión

Una de las sensaciones menos placenteras es sin duda la tristeza, y aunque no queramos pasar por ella, es imposible que no nos toque a la puerta en algún momento de nuestra vida.

Parte de lo que nos hace humanos es sentir emociones, unas más agradables que otras. Por ejemplo, nos encanta sentir alegría, pero rechazamos el miedo. No obstante, cuando se trata de tristeza, hay un rechazo aún mayor, incluso llegamos a pensar que sentirla pone en riesgo nuestro bienestar.

A pesar de ser una emoción que nos disgusta, no es negativa; aparte de ayudarnos a liberar sentimientos que más tarde pueden dañarnos, nos humaniza, y es esta, quizás, la razón principal de su beneficio.

 Si vemos a una persona importante para nosotros atravesar un momento triste, inmediatamente le prestamos nuestro apoyo, incluso el notar la tristeza de una persona desconocida nos lleva a sentir simpatía por ella. Podríamos decir que la tristeza, de alguna manera, nos conduce a la empatía.

Ahora bien, vemos lo bueno que produce la tristeza en nosotros cuando otra persona la atraviesa, pero cuando los papeles se invierten y nos encontramos en esa situación, ¿es una emoción positiva?

Sí, como mencionamos anteriormente, nos ayuda a liberar sentimientos, pero también nos lleva a analizar las situaciones, adaptarnos a esa realidad que estamos viviendo e incluso, produce una recarga de energía que nos permitirá seguir adelante y recuperar nuestro bienestar emocional.

El psicólogo Jesús Matos, en su libro Buenos días, alegría. Cómo superar la tristeza y alcanzar el bienestar emocional, explica que el estar triste nos vuelve más reflexivos, lo cual puede ser una ventaja, ya que el pensar continuamente en la razón de nuestra tristeza, probablemente nos lleve a generar nuevas estrategias para situaciones similares en el futuro.

Es decir que, paradójicamente, también nos beneficiamos de esta emoción; así como el miedo nos hace reaccionar ante el peligro, cada emoción que tenemos permite que nuestro cuerpo emita una respuesta favorable para nosotros.

Sin embargo, es necesario aclarar que la tristeza puede llegar a perjudicar nuestra salud si se convierte en depresión, esto sucede cuando no sabemos manejarla correctamente.

Hormonas  de la felicidad para manejar la tristeza

De acuerdo con nuestra psicóloga Iris González, los seres humanos tenemos hormonas que controlan la felicidad, las cuales debemos estimular a tiempo para evitar caer en depresión.

Este grupo de hormonas es conocido como “El cuarteto de la felicidad”, y está formado por la endorfina, serotonina, dopamina y oxitocina, encargadas de liberar en nuestro cerebro sustancias que nos hacen sentir bien.

Hoy queremos compartir contigo algunas recomendaciones emitidas por nuestra psicóloga para estimular estas hormonas y así  tener  un buen manejo de la tristeza y comenzar a vivir una vida plena.

Comienza a vivir una vida plena

Cómo manejar la tristeza

Las endorfinas resaltan por tener un efecto analgésico en nuestro cerebro, promoviendo una sensación de bienestar y calma, y también ayudan a mejorar el humor.

El hacer ejercicio y las salidas sociales, como ir al cine o a un parque influyen en la estimulación de las endorfinas. Los ingredientes picantes en las comidas también juegan un papel importante, ya que estimulan la liberación de estas.

La serotonina regula nuestro estado de ánimo y nos ayuda a controlar el estrés del día a día. Al tener niveles bajos de serotonina corremos el riesgo de caer en un estado depresivo.

Para estimularla, González recomienda ingerir alimentos que sean ricos en aminoácido triptófano como queso, pollo, huevos y pescado.

Hacer ejercicio físico y tomar el sol también promueven el aumento de la serotonina.

La dopamina es conocida como la hormona del amor, pero también es la encargada de generar placer y felicidad. Bajos niveles de dopamina pueden llevarnos a sentir desmotivación.

La mejor forma de aumentarla es comiendo alimentos ricos en tirosina, como las almendras, lácteos y aguacate. Las hortalizas y frutas son favorables por su contenido de antioxidantes. Una recomendación especial de la psicóloga es comer las frutas maduras.

La oxitocina además de estar asociada al apego emocional y ser llamada la hormona del abrazo,  nos ayuda a sentir tranquilos reduciendo el estrés y la ansiedad, así como también produce en nosotros seguridad y nos lleva a socializar mejor.

Es por ello que salir con amigos, abrazar a nuestros seres queridos y conocer nuevas personas son formas exitosas de generar más oxitocina en nuestro cuerpo.

Los fármacos no son la única opción

En líneas generales, la psicóloga González explica que existen medicamentos empleados para elevar los niveles de estas hormonas, pero si logramos poner en marcha estas recomendaciones a tiempo, no habrá necesidad de fármacos.

Sin embargo, hay momentos en los que se requiere de ayuda profesional. González expone que la tristeza tiene una duración aproximada de dos semanas, en las que las personas pueden presentar síntomas como: falta de ánimo y de apetito, llanto y problemas de concentración.

Por otro lado, síntomas más fuertes como: ansiedad, alteración en el sueño, tristeza constante, arrebatos de ira o frustración, son indicadores de un estado de depresión. En este caso se debe buscar ayuda profesional de inmediato.

Si tienes un familiar o amigo que esté atravesando un momento de tristeza, anímale a poner en práctica estas recomendaciones lo antes posible, recuerda que la previsión es esencial.

Si por el contrario, manifiesta síntomas de depresión, invítalo a acudir a un profesional y apóyalo en todo momento. Hacerle sentir acompañado y protegido, le brindará fuerzas para enfrentar la situación que está atravesando.

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María Fernanda Mejías
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